viernes, 6 de noviembre de 2015

EL SELLO.

  Aquél tenía la forma de un reloj, Platero. Se abría la cajita de plata y aparecía, apretado contra el paño de tinta morada, como un pájaro en su nido. ¡Qué ilusión cuando, después de oprimirlo un momento contra la palma blanca, fina y malva de mi mano, aparecía en ella la estampilla:

FRANCISCO RUÍZ, Moguer.

¡Cuánto soñé yo con aquel sello de mi amigo del colegio de don Carlos! Con una imprentilla que me encontré arriba, en el escritorio viejo de mi casa, intenté formar uno con mi nombre. Pero no quedaba bien, y, sobre todo, era difícil la impresión. No era como el otro, que con tal facilidad dejaba, aquí y allá, en un libro, en la pared, en la carne, su letrero:

FRANCISCO RUÍZ, MOGUER,

Un día vino a mi casa, con Arias, el platero de Sevilla, un viajante de escritorio. ¡Qué embeleso de reglas, de compases, de tintas de colores, de sellos! Los había de todas las formas y tamaños. Yo rompí mi alcancía, y con un duro que me encontré, encargué un sello con mi nombre y pueblo. ¡Qué larga semana aquella! ¡Qué latirme el corazón cuando llegaba el coche del correo! ¡Qué sudor triste cuando se alejaban, en la lluvia, los pasos del cartero! Al fin, una noche, me lo trajo. Era un breve aparato complicado, con lápiz, pluma, iniciales para lacre... ¡qué sé yo! Y dando un resorte, aparecía la estampilla, nuevecita, flamante.

¿Quedó algo por sellar en mi casa? ¿Qué no era mío?

Si otro me pedía el sello - ¡cuidado, que se va a gastar!-, ¡qué angustia! Al día siguiente, ¡con qué prisa alegre llevé al colegio todo!; libros, blusa, sombrero, botas, manos, con el letrero:

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ,
Moguer.

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ.

COMO SOLUCIONÉ UN PROBLEMA LABORAL.


  Cuando mis mensajes encuentran receptividad en algunas personas, me siento más que satisfecho, muy feliz, tal como fue el caso de Ángel, juntamente con sus compañeros y patronos. Mis orientaciones, ciertamente han sido inspiradas para que contribuyan a la paz, la armonía, el progreso y las buenas relaciones entre los humanos. Gracias a Dios, día tras día están produciendo maravillosos frutos. Felicito a mi amigo Ángel, a sus compañeros y a la empresa donde trabaja. A continuación el texto de su carta, que es como sigue.

¨Muy apreciado Maestro: Desde que lo visité a usted hace tres años he sentido una benéfica influencia en mi vida. Recuerdo que en esa ocasión tuve la oportunidad de escuchar sus consejos y recibir tres maravillosos libros. Todo lo cual ha sido como una bendición para mí, mis familiares y algunas amistades. El año pasado nuevamente le hice otra visita y otra vez recibí bastante ayuda metafísica, pues sus consejos tienen poder. Todos los días leo sus columnas en el periódico de la localidad, donde encuentro un estímulo y cuando salgo para el trabajo llevo en mi mente sus orientaciones.

JOSÉ FARID H.

jueves, 5 de noviembre de 2015

LA LIBERTAD COMIENZA.

  Cuando te das cuenta de que no eres la entidad posesora, el pensador. Saberlo te permite examinar la entidad. En el momento en que empiezas a observar al pensador, se activa un nivel de conciencia superior.

Entonces empiezas a darte cuenta de que hay un vasto reino de inteligencia más allá del pensamiento, y de que el pensamiento sólo es una pequeña parte de esa inteligencia. También te das cuenta de que todas las cosas verdaderamente importantes la belleza, el amor, la creatividad, la alegría, la paz interna- surge de más allá de la mente.
Empiezas a despertar.

LIBÉRATE DE TU MENTE

La buena nueva es que puedes liberarte de tu mente, que es la única verdadera liberación. Y puedes dar el primer paso ahora mismo.

ECKHART TOLLE.

EL PODER DE LOS SUEÑOS.

  ADIVINANZA:
Tener que resolver una adivinanza en sueños suele presagiar molestias y dificultades, aunque de poca gravedad.

ADIVINAR:
Cuando la persona que ejerce la adivinación es aquella que sueña, quiere decir que en ciertas circunstancias va a ser muy útil a los que la rodean, por lo que van a salir muy favorecidos con su amistad. En el terreno amoroso gozaremos de una época de grandes satisfacciones.

NORMA O´CONNOR.

OTRA VEZ,

Finales de mayo
y ayer hacía calor
rugía más el río
¿será por intuición?
Otra vez, de nuevo el frío
Cambiando la estación.
Tenía que volver hoy
¡Maldito viento del norte!,
que hace tiritar el monte
dejando mi hyerto helado
angustioso en su dolor...
sopla el aire su silbido
constante, inquietante... turbador
enmudece al pueblo resignado,
¿Se perderá la cosecha?
¡Contéstame labrador!
No te apures me responde
en la sierra el frío acecha
se ha perdido la cosecha,
ya está uno acostumbrado
apostando a perdedor.
La madre naturaleza
Con su espléndida belleza
Nos la ha vuelto a jugar.
Tranquilo, que la próxima primavera
Amigo... lo volvemos a intentar.

Salinas del Manzano, Cuenca.
Para Antonino y César, dos cómplices del huerto.
26 de mayo de 2003.

JUAN MARCOS CLIMENT CARBONELL. 

miércoles, 4 de noviembre de 2015

AMOR DE MADRE,


I

           Antes de que el poeta alce su canto
a un santo amor a quien le debe tanto,
dejad que el hijo, que lo santo siente,
comience haciendo, con respeto santo,
la señal de la cruz sobre su frente.
Siempre la sello con el signo eterno
cuando al borde mi inclino
del mar inmenso del amor divino
o del torrente del amor materno.
La cuerda del laúd, ruda y bravía,
que los canta con mísera armonía,
debiera ser al llamamiento muda,
porque la mano que la pulsa es mía,
porque la cuerda que responde es ruda,
y el salmo santo de las cosas santas
debe bajar de alturas celestiales
con letra de seráficas gargantas
y acentos de laúdes edeniales.
Por eso, cuando canto,
con pálido decir y acento obscuro,
el amor de aquel Dios, tres veces santo,
o el de aquella mujer tres veces puro...
cuando hallar he creído
con mi canción el amoroso emblema
y la recito de esperanza henchido,
me desgarran el alma y el oído
las míseras estrofas del poema;
rompo el laúd, que acompañó mi canto,
y digo con la voz de la amargura:
¡Señor a quien soñé: Tú eres más santo!
¡Mujer de quien nací: Tú eres más pura!

JOSÉ Mª GABRIEL Y GALÁN.

EDUCACIÓN.



  A la edad de sesenta y un años, el Maestro Soyen Shaku abandonó este mundo, pero no sin antes haber realizado una gigantesca obra; dejó a la posteridad un cúmulo de enseñanzas más variadas y sublimes que la mayoría de los maestros Zen. Se decía que sus discípulos solían caer rendidos por el sueño después del almuerzo, agotados del cansancio propio del verano. Y aún cuando él nunca malgastaba un minuto, jamás dijo una palabra acerca de esta debilidad de sus discípulos.

Cuando sólo tenía doce años, ya estudiaba los principios filosóficos de la escuela Tendai. Un día de verano, el calor era tan agobiante que el pequeño Soyen, al ver que su Maestro estaba ausente, se tendió y se quedó dormido durante tres horas, al cabo de las cuales despertó sobresaltado cuando oyó entrar al Maestro; pero no pudo impedir que éste le sorprendiera tendido en el suelo.

¨Te ruego, por favor, que me perdones¨, le susurró el Maestro mientras pasaba con todo cuidado por encima del cuerpo de Soyen, como si se tratara de un distinguido huésped. Desde entonces. Soyen nunca volvió a dormirse durante el día.

ANTHONY DE MELLO.