sábado, 12 de septiembre de 2015

LOS ÚLTIMOS AÑOS DE GARCÍA MORENO.


  Son muchos los aspectos de la vida de José García Moreno que desconocemos. Fue un gran intelectual y como tal disponía de una magnífica biblioteca y de un gran archivo de cartas políticas. Los valiosos documentos y cartas se quemaron por simple ignorancia como también sucedió con la biblioteca de incunables de Antonio García Trevijano- además de la estupenda colección de fotografías de actos y mítines políticos, destruida parcialmente por los obuses que cayeron en la mansión durante la Guerra Civil.

García Moreno fue presidente del Casino de Órgiva y dotó a este centro de una pequeña biblioteca, también hoy perdida, y parece que su actividad principal en estos últimos años de su vida se centró en sus propiedades, la política -como jefe político del distrito- y el ejercicio de la dignidad o empleo de juez municipal.

Varios meses antes de morir fue nombrado gobernador de Illo-Illo, una de las tres circunscripciones más importantes de Filipinas.

A partir de este momento su casa se llenaría de regalos procedentes de Filipinas; mantones de Manila, tresillos, mesas, abanicos y otros obsequios de adorno. Muy conocida era la vitrina del pasadizo, con una colección única de abanicos. Eran las atenciones de autoridades, militares, subordinados y nuevos amigos de las islas.

García Moreno sería un fumador empedernido. Su familia siempre veía en el dormitorio, de noche, la luz de un cigarro que fluctuaba en la más absoluta oscuridad. Una de sus mayores aficiones, como Antonio Maura en Órgiva, era la cacería.

Un día al regresar de una de éstas, de pronto, enfermó de una tisis galopante. Falleció de tuberculosis pulmonar, a las cuatro de la tarde del día 17 de septiembre de 1909, a los 52 años de edad. El acta de defunción eclesiástica nos dice:

Como cura de la Iglesia Parroquial de Órgiva, provincia y Arzobispado de Granada, hoy día 18 de septiembre de 1909 mandé dar sepultura eclesiástica en el cementerio de la misma al cadáver del cuerpo del Excm. Sr. D. José García Moreno, Caballero de la Gran Cruz de Isabel la Católica, ex diputado a Cortes, de 52 años de edad, marido de María Trevijano Marra-López e hijo de Antonio y Feliciana (…)

El día 18 de septiembre, estando García Moreno de cuerpo presente, llegó a Órgiva un correo señalando la fecha de toma de posesión como gobernador de Illo-Illo, en Filipinas. La noticia fue lamentada por la familia, los presentes y el vecindario de Órgiva.

Al entierro de ofrenda mayor, con los mayores honores, sabemos que vinieron gentes y representaciones de todos los pueblos de la Alpujarra, Motril y Granada. En el templo y en la plaza no cabía una persona más. Cuando el féretro llegó al cementerio la cola de hombres seguía aún en la plaza. Asistió todo el pueblo... Un día de luto general.

Fue un día triste para Órgiva y la comarca. Ricos y pobres perdieron a un demócrata mediador de conflictos, el más firme valedor, y también un político respetado, un liberal de prestigio.

Natalio Rivas sintió mucho el fallecimiento de su amigo y jefe político del Distrito Electoral de Órgiva. Sería uno de los muchos días tristes de su vida; perdió al padrino de su hija Concha, al mejor amigo de la Alpujarra.

Todos los que nacimos después y las futuras generaciones de orgiveños, los hijos de los hijos, cuando vean el rótulo que da nombre a la PLAZA GARCÍA MORENO -antigua plaza del Presidio, plaza de la Iglesia y después plaza de la Constitución, a partir del día 2 de noviembre de 1812, por publicarse en ella la primera Carta Magna (La Pepa) y en memoria de tan dichosa época- podemos decir:

¨Hubo una vez... un honesto político liberal, hijo y nieto... de orgiveños, presidente de los Casinos de Granada y de Órgiva, gobernador de Málaga, Caballero Gran Cruz de Isabel la Católica, que representó al Distrito de Órgiva en la Diputación Provincial de Granada y también en la Cortes Generales de España, artífice de la carretera del puente sobre el río Guadalfeo a Vélez de Benaudalla, procurador, abogado y juez municipal, regidor de Illo-Illo en Filipinas, mediador de ricos y pobres, luz de muchos enfermos y humildes de Órgiva¨.

Y nadie, absolutamente nadie, como recuerdo y memoria de aquellos orgiveños de principios de siglo, estará legitimado en el futuro para cambiar el nombre de nuestra legendaria y ya mítica plaza de JOSÉ GARCÍA MORENO, primer hijo predilecto de Órgiva y el más patriota y decidido deputado por la prosperidad de nuestro pueblo.

JOSÉ GARCÍA MORENO forma parte ya de nuestra Historia. Honró para siempre el buen nombre de la Ciudad de Órgiva, de la que fue diputado y, sin duda, su más ilustre y preclaro hijo.

JUAN GONZÁLEZ BLASCO.

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